Reptiles
Es muy importante el
enriquecimiento medioambiental. A nivel general se trata de cubrir sus necesidades de forma lo más parecida posible a como ellos lo harían en la naturaleza.
Así podemos
reducir su estrés y su comportamiento mejorará.
A continuación se proponen algunos ejemplos de enriquecimiento medioambiental para reptiles:
La colocación de los alimentos es muy importante, porque en estado salvaje ellos no encuentran la comida siempre en el mismo lugar, sino que deben recorrer largas distancias para encontrarla. Por ello
es interesante ponerles pequeñas pruebas: A una iguana se le pueden poner varios comederos a distintas alturas para
obligarle a moverse, esto puede ser tanto dentro como fuera del terrario. Y los alimentos deben ser variados.
Para mantener la higiene y la comodidad en su jaula
hay distintos tipos de lechos. En el caso de los reptiles prefiero el
césped artificial, porque es fácil de limpiar y no les produce heridas en la piel como puede hacerlo la madera o las piedras. Por supuesto hay algunos
reptiles propios del desierto que preferirán un lecho de arena en el que pueden excavar. Por otro lado los galápagos, tritones y otros
reptiles acuáticos necesitan un medio líquido, es decir tendrán un acuario o terrario con zona para bañarse y nadar. Es importante que tengan también
zona seca en la que descansar y realizar otras actividades. Ante la duda
la mejor opción es consultar con un veterinario que nos asesore.
Las dimensiones de las jaulas son muy importantes. Según la especie y sus costumbres podemos crearles un entorno adecuado a sus necesidades.
Lo ideal es que su jaula reproduzca las condiciones naturales, esto puede parecer complicado pero con imaginación es posible crear un ambiente muy acogedor e incluso a veces decorativo.
Hay reptiles que viven en la tierra, otros que viven en el agua y por último los que viven en los árboles. En función de la mascota que tengamos podemos usar: Terrarios o acuarios, los terrarios es preferible que tengan más alto que ancho, mientras que los acuarios deben tener más ancho que alto. El tamaño dependerá de las medidas de nuestra mascota, por supuesto que
debe poder moverse en todas las direcciones sin problema.
La función de
los juguetes es que animales que en libertad dedican la mayor parte del tiempo a cubrir sus necesidades (buscar una guarida, alimentarse, reproducirse o cuidar de las crías) puedan
pasar el tiempo entretenidos en un entorno artificial. No es necesario comprar juguetes caros o de diseño para que nuestras mascotas pasen buenos momentos,
a veces lo más sencillo les resulta muy divertido y disfrutaremos viéndoles jugar. El que un reptil juegue puede ser complicado porque son animales con una
inteligencia diferente a la nuestra. Ellos se han adaptado a los cambios del planeta desde hace millones de años por lo que su cerebro también es muy primitivo. Lo que sí podemos es
evitar que tengan miedo a elementos extraños si les proporcionamos un ambiente rico y variado en objetos. Por ejemplo: Para los que viven en árboles
podemos ponerles cuerdas, troncos, plantas artificiales o incluso plantas naturales siempre que no sean tóxicas ni se las coman. Les suele gustar colgarse de las ramas por lo que estarán encantados con hamacas o una
pared de cualquier material por la que puedan trepar.
Para promover que nuestra mascota sea segura y confiada
debe saber que en su guarida está a salvo. La guarida en la naturaleza suele ser un lugar oscuro, en la que no se les ve desde fuera pero ellos sí pueden ver el exterior, suele ser relativamente pequeña teniendo en cuenta que pueda
entrar y salir con total libertad pero esencialmente que les resulte acogedor.
Muchos objetos que solemos tirar a la basura pueden resultarles atractivos: cajas de cartón, el cartón cilíndrico de un rollo de papel, una maceta con agujeros (los bordes suavizados con lija para que no se corten), una caja de plástico que no sea transparente, una garrafa, etc.
Para los reptiles arborícolas son muy útiles los troncos huecos, siempre que no se queden atrapados en su interior.
Las rocas huecas serán el lugar preferido de los reptiles terrestres. Mientras que los acuáticos deben tener un
entorno lo suficientemente rico como para que piensen que están camuflados, por ejemplo plantas artificiales si no se las comen.
Los
factores medioambientales, es decir la temperatura, humedad y horas de luz y oscuridad, les afectan mucho. Controlándolos prácticamente podemos garantizar la buena salud de nuestra mascota. La mayoría de estas especies
provienen de climas que no se parecen al nuestro, por lo que con algunos debemos tener especial cuidado. Siempre hay que
informarse del lugar de procedencia de la especie para poder proporcionarle un entorno lo más parecido al suyo en estado natural. Respecto a las
horas de luz, en la naturaleza son reguladas por el sol, estos ciclos llamados circadianos nos ayudan a orientarnos en el tiempo e incluso en el espacio, por lo que son fundamentales. Sería ideal que nuestra mascota
pudiera tomar el sol todos los días, siempre que tenga una sombra para cobijarse en caso de que no le apetezca, no debemos obligarle. Los reptiles suelen vivir en climas calurosos, de hecho
necesitan calor para vivir porque son de sangre fría y no pueden regular su temperatura corporal. Es necesario ponerles
una fuente de calor para que la temperatura del terrario no baje de 18 grados, aunque esto depende de la especie y de la temperatura de nuestra vivienda.
Las piedras de calor no suelen emplearse porque tienden a fallar y pueden provocarles quemaduras, lo mejor es un cable de calor que podemos colocar bajo el terrario o bajo el césped artificial.
También es frecuente colocar el terrario, durante los meses más fríos,
junto a algún foco de calor del hogar (los tubos de la calefacción central), todo esto no es necesario si en nuestra casa la temperatura no baja de 18 grados. Les encanta tomar el sol, pero como es complicado que capten todos los tipos de radiación solar que necesitan, lo habitual es
usar tubos fluorescentes especiales para cada especie para complementar.
Con un temporizador podemos ajustar las horas de luz y oscuridad que van a recibir. Por último
el grado de humedad es variable para cada especie, algunas viven en desiertos mientras que otras lo hacen en selvas tropicales. Para regularlo hay humidificadores, pero en un
terrario cerrado con un bebedero grande o un espacio para que se bañen, el agua tiende a condensarse generando el clima apropiado.