Pequeños mamíferos
Es muy importante el
enriquecimiento medioambiental. A nivel general se trata de cubrir sus necesidades de forma lo más parecida posible a como ellos lo harían en la naturaleza.
Así podemos
reducir su estrés y su comportamiento mejorará.
A continuación se proponen algunos ejemplos de enriquecimiento medioambiental para pequeños mamíferos:
La
colocación de los alimentos es muy importante, porque en estado salvaje ellos no encuentran la comida siempre en el mismo lugar, sino que deben recorrer largas distancias para encontrarla. Por ello
es interesante ponerles pequeñas pruebas: A un hamster se le pueden poner varios comederos a distintas alturas para obligarle a moverse,
es muy útil obligarle a pasar pequeñas pruebas para conseguir su comida, como ocultársela en cilindros de cartón cerrados que deberá roer para abrirlos y sacar el alimento. Por supuesto
los alimentos deben ser variados.
En función de la especie nuestra mascota necesitará un
lecho de serrín, serrín compactado o arena. Hay especies que viven en desiertos y necesitan un
terrario con cierta profundidad para cavar sus madrigueras. También se les pueden poner
bañeras con arena especial para su limpieza en las que disfrutarán revolcándose.
Los pequeños mamíferos son
animales que suelen tenerse en jaulas. Según la especie y sus costumbres podemos crearles un entorno adecuado a sus necesidades. Lo ideal es que su jaula
reproduzca las condiciones naturales, esto puede parecer complicado pero con imaginación es posible
crear un ambiente muy acogedor e incluso decorativo. Las dimensiones de las jaulas son muy importantes y dependerán de las medidas de nuestra mascota, por supuesto que
debe poder moverse en todas las direcciones sin problema. De hecho hay animales de cierto tamaño como los conejos o los hurones sufren mucho encerrados en las jaulas comerciales y en mi opinión deberían estar sueltos.
La función de los
juguetes es que animales que en libertad dedican la mayor parte del tiempo a cubrir sus necesidades (buscar una guarida, alimentarse, reproducirse o cuidar de las crías)
puedan pasar el tiempo entretenidos en un entorno artificial. No es necesario comprar juguetes caros o de diseño para que nuestras mascotas pasen buenos momentos, a veces lo más sencillo les resulta muy divertido y disfrutaremos viéndoles jugar. Si dejamos a su alcance
objetos nuevos que puedan roer o hacer rodar les encantará.
Es frecuente encontrar bolas en las que meter el hámster para poder soltarlos por casa sin que se pierdan. Hay que tener cuidado con este tipo de juguetes porque en ocasiones al animal no le gustan y le generan mucho estrés, lo ideal es dejarle en la bola periodos de pocos minutos e ir aumentando el tiempo cada día para que se acostumbre.
No dejarles nunca más de una hora encerrados porque puede producirles ansiedad. A algunos les gusta trepar por cuerdas, dormir en hamacas, sacar el relleno de cojines, podemos dejarles hacer todo esto siempre que veamos que
no corren ningún peligro y que a nosotros no nos importe que lo cojan como costumbre.
Para promover que nuestra mascota sea segura y confiada
debe saber que en su guarida está a salvo. La guarida en la naturaleza suele ser un lugar oscuro, en la que
no se les ve desde fuera pero ellos sí pueden ver el exterior, suele ser relativamente pequeña teniendo en cuenta que pueda entrar y salir con total libertad pero
esencialmente que les resulte acogedor. Muchos objetos que solemos tirar a la basura pueden resultarles atractivos: cajas de cartón, el cartón cilíndrico de un rollo de papel, una maceta con agujeros (los bordes suavizados con lija para que no se corten), una caja de plástico que no sea transparente, una garrafa, etc. Por ejemplo los roedores
con cualquier caja o tronco pueden sentirse muy a gusto, les gusta roer tela o papel para rellenar el nido. Otros más grandes como
cobayas o chinchillas tienen necesidades similares pero las guaridas deben tener mayor tamaño, en concreto las chinchillas (como otros roedores) viven en montañas desérticas por lo que les encanta cavar sus madrigueras en la tierra. Entre los más grandes presentes en el hogar están
los conejos, que también necesitan cavar para desgastar las uñas y podemos adaptar los elementos de los que hemos hablado a su tamaño. Por último comentar que
los hurones, son unos grandes curiosos que seguramente encontremos escondidos en cualquier rincón de la casa: cajones, bolsos, armarios, en cuanto nos muestre sus gustos podemos fabricarle una guarida a su medida.
Los
factores medioambientales, es decir: temperatura, humedad, horas de sol y oscuridad.
Controlándolos prácticamente podemos garantizar la buena salud de nuestra mascota. Sería ideal que nuestra mascota
pudiera tomar el sol todos los días, siempre que tenga una sombra para cobijarse en caso de que no le apetezca, no debemos obligarle. Respecto a las condiciones ambientales de los pequeños mamíferos, en general los que podemos adquirir en cualquier establecimiento no necesitan cuidados especiales.
Pero
si queremos una especie que no sea de nuestro país debemos tener en cuenta las características de su entorno natural. Hay roedores de zonas desérticas, otros de zonas húmedas,
en función de su procedencia debemos adaptar su estancia. Algunos se beneficiarán de un terrario con plantas o con arena porque podrán trepar o cavar. Por ejemplo los hurones son de climas fríos, luego si en nuestra ciudad hace mucho calor en verano debemos buscarles una estancia lo más fresca posible y
si no puede ser lo mejor es no comprar ese tipo de mascota para evitarle sufrimiento.
Los pequeños mamíferos
son un grupo muy amplio como para definir la vida social de todos ellos. Lo que es cierto es que algunas especies crían con gran facilidad y podemos tener verdaderas plagas de roedores si nos descuidamos. Recomiendo
asesorarse sobre la forma de vida de nuestra mascota en libertad para poder crear un entorno lo más apropiado para ella. Porque mientras que hay especies de hámster que comparten la jaula sin problema hay otras que se atacarán hasta matarse porque se sienten amenazadas.